Macrobiótica

Manual para una Gran Vida

Una guía completa para preservar la salud y aliviar naturalmente más de 200 condiciones crónicas y enfermedades

La filosofía de vida que da origen a lo que hoy conocemos como MACROBIOTICA, se llama realmente I-DO y significa CAMINO DEL INFINITO. Tiene su origen hace más de 6.000 años tras el descubrimiento hecho po Fu-GI del Yin-Yang. Fue transcendiendo en un linaje, hasta llegar a George Ohsawa (nombre por el que le conocemos en occidente).

En 1.929, tras haber superado la tuberculosis por la que le habían desahuciado, y habiendo comprobado como muchas -muchísimas personas- habían recuperado la salud tras diversas enfermedades a través de esta práctica de vida, Osawa decide exportarla y traerla al occidente en un intento de hacer más cercano y entendible este concepto.

Macro = Gran o Larga       Biótica = Vida

La macrobiótica es mucho más que un tipo de comida o una simple dieta. Es una filosofía de vida basada en el entendimiento y aplicación de la energía en nuestra alimentación, para así poder equilibrar, prevenir fortalecer y restaurar la salud desde el respeto a uno mismo y en armonía con el entorno.

LA MACROBIÓTICA ES UNA FILOSOFIA DE VIDA BASADA EN EL ENTENDIMIENTO DE LA ENERGÍA Y SUS EFECTOS. La macrobiótica consiste en una enseñanza global que tiene como objetivo final el desarrollo del juicio o entendimiento humano

Cualidades

  • Nos aporta discernimiento.
  • Eleva nuestro nivel vibracional.
  • Nos aporta orden enseñándonos a distinguir lo esencial de lo que no lo es.
  • Nos acerca al amor con nosotros mismos y los demás.
  • Crea conexión con la salud.
  • Nos enseña a ver la vida en macro y no en micro.
  • Nos aporta autoconocimiento.
  • Es una forma de vivir con elegancia, pues nos enseña a adaptarnos sin miedo.
  • Desarrolla nuestra conciencia y justicia social.
  • Nos hace originales.

No es una experiencia intelectual, sino más bien, emocional y de práctica.

 

Con la filosofía del yin-yang de fondo primordial:

La interrelación de las tendencias opuestas, pero complementarias (expansión-contracción, cielo-tierra, hombre-mujer, día-noche...)

La MACROBIOTICA nos ayuda a alcanzar la armonía física y mental.

YIN: Es el nombre dado a la energía o movimiento que tiene una dirección centrifuga o hacia fuera. Difusión, dispersión, expansión y separación son tendencias yin.

YANG: Denota la energía o movimiento que tiene dirección centrípeta o hacia adentro. La fusión, reunión, contracción, y organización son tendencias yang.

¿Tú qué eres, yin o yang?

Eres yin si: eres delgado, fantasioso, soñador, con baja autoestima, falta de dirección en la vida y tu mente tiene la sensación de estar subida a un “tio-vivo”.

Eres Yang si: tienes tendencia a acumular peso, te cuestan los cambios, estas habitualmente tenso, con tendencia al aislamiento, rígido en tus ideas y poco espontaneo.

Lo que comes no solo determinará tu salud sino que también genera conciencia.

Lo que comes no solo determinará tu salud (crea sangre que va a todos las células, órganos y sistemas del cuerpo) sino que también genera conciencia. Esa sangre va al cerebro, es allí donde se producen las sinapsis, las conexiones neuronales que se van a ver entorpecidas o limitadas por la suciedad de esa sangre. Esto va a determinar también nuestra conciencia, pensamientos y actitudes.

Macrobiótica es el modo de emplear la vida. A través de su práctica, elevas tu nivel de conciencia y te conecta con tu propia responsabilidad.

La macrobiótica…

Es la brújula que te indica una buena salud, no te pierdes con ella.

Te ayuda a recobrar la memoria. El 4º principio para gozar de una buena salud.

Te hace entender que tu destino te pertenece. Saber que llevas las riendas de tu vida.

Hay que tener un proyecto, un sueño. Es hora de cuestionar y soltar lo que no sirve. Dejar de poner nuestra salud y nuestra vida en manos de otros.

Vivir una gran vida y llegar a la vejez con una buena salud no solo física, sino también mental. Conseguir vivir hasta el último punto que nuestra carné de vida nos tenga reservado, lleno de aceptación, lucidez, vitalidad y optimismo.

La alimentación no es lo absoluto, pero es la tierra, que permite a lo absoluto crecer o morir.